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El inversor activo vs. el inversor pasivo — 80 años de debate

¿Es posible ganarle al mercado de forma consistente? El debate entre gestión activa y pasiva lleva décadas sin resolverse. Lo que la evidencia dice realmente sobre ambas estrategias.

El inversor activo vs. el inversor pasivo — 80 años de debate

Hay una pregunta que el mundo de las inversiones lleva décadas debatiendo: ¿se puede "ganarle al mercado" de forma consistente? ¿O conviene simplemente seguirlo?

La respuesta no es filosófica, es empírica. Y la evidencia de varias décadas apunta en una dirección bastante clara, aunque con matices que importan.

Dos filosofías, una pregunta

El inversor activo cree que, con suficiente análisis, experiencia y habilidad, se puede identificar qué acciones o activos van a rendir mejor que el promedio del mercado, y actuar en consecuencia. Compra y vende según esa convicción. Paga más en comisiones y costos, pero apuesta a que el retorno superior justifique esos costos. No es una postura absurda: hay gestores que, en ciertos períodos y mercados, lo han logrado.

El inversor pasivo parte de otra idea: que los mercados son lo bastante eficientes como para que sea muy difícil, de forma sistemática y por períodos largos, encontrar oportunidades que el mercado no haya descontado ya. En vez de intentar ganarle, decide ser el mercado: comprar un instrumento que replique un índice completo, como el S&P 500, a un costo mínimo.

El debate entre las dos posturas tiene raíces académicas que vienen de los años cincuenta, con la teoría moderna de portafolios de Harry Markowitz, y de los sesenta, con la hipótesis de los mercados eficientes de Eugene Fama.1 Pero llegó al inversor de a pie a través de un personaje concreto.

John Bogle y el primer fondo índice

En agosto de 1976, John C. Bogle lanzó el Vanguard First Index Investment Trust, el primer fondo de índice disponible para inversores individuales en EE.UU.2 La idea era radical para la época: en vez de pagarle a un gestor para que eligiera acciones, el fondo simplemente replicaba el S&P 500 completo, a un costo mínimo.

La industria lo bautizó "la locura de Bogle". El lanzamiento se consideró un fracaso: captó apenas $11 millones de los $150 millones que Bogle esperaba.2 La idea de no intentar ganarle al mercado parecía contraintuitiva, casi absurda, para una industria construida sobre la promesa de lograrlo.

Lo que pasó en las décadas siguientes cambió esa narrativa por completo.

Lo que dicen los datos

Desde 2002, S&P Dow Jones Indices publica cada año el SPIVA Scorecard (S&P Indices Versus Active), el estudio más extenso que compara el desempeño de los fondos gestionados activamente contra sus índices de referencia.3

Del informe correspondiente al año completo 2024:

  • El 65% de los fondos activos de gran capitalización en EE.UU. rindió por debajo del S&P 500 en 2024.3
  • En el horizonte de 15 años, ninguna categoría de fondos activos tuvo a una mayoría superando a su índice.3
  • Según el Morningstar Active/Passive Barometer de 2024, solo el 5,7% de los fondos de gran capitalización mixta (large-cap blend) superó a sus referencias pasivas en el período de 10 años.4

Dicho de otra forma: en diez años, 94 de cada 100 fondos activos de gran capitalización en EE.UU. rindieron peor que el índice que intentaban superar.

Por qué es tan difícil ganarle al mercado

Hay razones de fondo para este resultado, no solo mala suerte:

Los costos pesan como un lastre permanente. Un fondo activo suele cobrar entre 0,5% y 1,5% anual o más; un fondo índice puede costar entre 0,03% y 0,20%. En mercados donde los retornos promedian 7%–10% anual, esa diferencia compuesta durante 20 años es enorme. Para empatar al índice, el gestor activo tiene que superar al mercado, antes de costos, en ese mismo margen, todos los años.

El mercado ya refleja la información disponible. En mercados líquidos y muy seguidos, como el S&P 500, miles de analistas compiten por detectar las mismas oportunidades a la vez. Encontrar una ventaja de información sostenible es genuinamente difícil.

La persistencia es baja. Los fondos que superan al índice un año no tienden a repetirlo de forma consistente. Quien elige al "ganador del año pasado" suele llegar tarde.

El matiz importante: no todos los mercados son iguales

Los datos de SPIVA y Morningstar también muestran que la gestión activa no pierde en todos los contextos. En mercados menos eficientes —acciones de pequeña capitalización, mercados emergentes, ciertos segmentos de renta fija— los gestores activos han tenido históricamente más chance de aportar valor, justamente porque hay menos competencia informada y más espacio para la ineficiencia.3

El debate activo-pasivo no tiene una respuesta universal para todos los activos. Lo que sí tiene es una respuesta bastante robusta para el inversor individual de largo plazo que busca exposición a grandes mercados líquidos como el S&P 500 o los europeos: ahí los costos pesan mucho, y la evidencia histórica ha favorecido al índice.

Lo que Warren Buffett le dijo a sus herederos

El inversionista más famoso del mundo —cuyo historial supera al S&P 500, con un retorno compuesto cercano al 20% anual entre 1965 y 2021— dejó instrucciones escritas para el fideicomiso que administrará su herencia.5

No le dijo al fideicomisario que contratara a los mejores gestores activos del mundo. Le dijo, en esencia: poné el 90% en un fondo índice del S&P 500 de bajo costo y el 10% en bonos de gobierno de corto plazo; para la gran mayoría de los inversores, los resultados a largo plazo de esa política serán mejores que los de la mayoría de los profesionales.5

Vale notar la ironía, y Buffett mismo la señala: el hombre que hizo fortuna con la gestión activa recomienda la pasiva para casi todo el mundo. La explicación es justo la de los datos de arriba: lo que a él le funcionó es extremadamente difícil de repetir.

La relevancia para un compañero de indexa

indexa da acceso tanto a ETF de índice —la forma práctica de la estrategia pasiva— como a acciones individuales, que es por donde va quien prefiere un enfoque activo. No empuja hacia ninguno de los dos.

La decisión de qué estrategia seguir —activa, pasiva o una mezcla— es siempre del compañero. indexa opera bajo un modelo de ejecución únicamente y no recomienda estrategias de inversión; lo que hace es dar el acceso, a bajo costo y desde Costa Rica, y mostrar la evidencia para que decidas con información. En otro artículo entramos en más detalle en por qué los fondos activos tienden a perder contra el índice, con datos por categoría.


Esto no es asesoría financiera. Indexa opera bajo un modelo de ejecución únicamente.


Fuentes


  1. Fama, E. F. (1970). "Efficient Capital Markets: A Review of Theory and Empirical Work". Journal of Finance, 25(2), 383–417. https://doi.org/10.2307/2325486 
  2. Vanguard, 50 years. 50 facts. Indexing since 1976: lanzamiento del Vanguard First Index Investment Trust el 31 de agosto de 1976, captación inicial de $11 millones. https://corporate.vanguard.com/content/corporatesite/us/en/corp/articles/50-years-50-facts-indexing-since-1976.html 
  3. S&P Dow Jones Indices, SPIVA U.S. Scorecard — Year-End 2024. 65% de fondos activos large-cap por debajo del S&P 500; en el horizonte de 15 años, ninguna categoría con mayoría de fondos activos superando al índice. https://www.spglobal.com/spdji/en/spiva/article/spiva-us/ 
  4. Morningstar, U.S. Active/Passive Barometer — 2024: solo el 5,7% de los fondos large-cap blend superó a sus referencias pasivas en el período de 10 años. https://www.morningstar.com 
  5. Berkshire Hathaway, Carta Anual a los Accionistas 2013: instrucciones de Warren Buffett para el fideicomiso de su herencia; retorno compuesto de Berkshire 1965–2021. https://www.berkshirehathaway.com/letters/2013ltr.pdf