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El inversor activo vs. el inversor pasivo — 80 años de debate

¿Es posible ganarle al mercado de forma consistente? El debate entre gestión activa y pasiva lleva décadas sin resolverse. Lo que la evidencia dice realmente sobre ambas estrategias.

El inversor activo vs. el inversor pasivo — 80 años de debate
Foto de Fotógrafo en Unsplash

Hay una pregunta que el mundo de las inversiones lleva décadas debatiendo: ¿es posible "ganarle al mercado" de forma consistente? ¿O es mejor simplemente seguirlo?

La respuesta no es filosófica. Es empírica. Y los datos de 80 años apuntan en una dirección bastante clara.

Dos filosofías, una pregunta

El inversor activo cree que con suficiente análisis, experiencia, y habilidad es posible identificar qué acciones o activos van a rendir mejor que el promedio del mercado — y actuar en consecuencia. Compra y vende con base en esa convicción. Paga más en comisiones y costos de transacción, pero espera que el retorno superior justifique esos costos.

El inversor pasivo toma una posición distinta: que los mercados son suficientemente eficientes como para que sea muy difícil, de forma sistemática y durante períodos largos, identificar oportunidades que el mercado no haya descontado ya. En lugar de intentar ganarle al mercado, decide ser el mercado — comprando un instrumento que replique el comportamiento de un índice completo, como el S&P 500, a un costo mínimo.

El debate entre estas dos filosofías tiene raíces académicas que se remontan a los años 50, cuando el economista Harry Markowitz publicó los fundamentos de la teoría moderna de portafolios, y a los años 60, cuando Eugene Fama desarrolló la hipótesis de los mercados eficientes.1 Pero el debate llegó al inversor de a pie a través de un personaje concreto.

John Bogle y el primer fondo índice

En agosto de 1976, John C. Bogle lanzó el Vanguard First Index Investment Trust — el primer fondo de índice disponible para inversores individuales en EE. UU.2 La idea era radical para la época: en lugar de pagar a un gestor para que eligiera qué acciones comprar, el fondo simplemente replicaba el S&P 500 completo, con costos mínimos.

La industria financiera lo llamó "la locura de Bogle". El lanzamiento fue considerado un fracaso: captó apenas $11 millones de los $150 millones que Bogle esperaba.2 La idea de no intentar ganarle al mercado parecía contraintuitiva, incluso absurda, para una industria construida sobre la promesa de hacerlo.

Lo que pasó en las décadas siguientes cambió esa narrativa por completo.

Lo que dicen los datos

Desde 2002, S&P Dow Jones Indices publica anualmente el SPIVA Scorecard (S&P Indices Versus Active), el estudio más extenso y riguroso que compara el desempeño de fondos gestionados activamente contra sus índices de referencia pasivos.3

Los resultados del informe más reciente, correspondiente al año completo 2024:

  • El 65% de los fondos activos de gran capitalización en EE. UU. rindió por debajo del S&P 500 en 2024.3
  • En el horizonte de 15 años, no hubo ninguna categoría de fondos activos en la que la mayoría lograra superar a su índice de referencia.3
  • Según el informe de Morningstar Active/Passive Barometer para 2024, solo el 5,7% de los fondos de gran capitalización de mezcla (large-cap blend) superó a sus benchmarks pasivos en el período de 10 años.4

Dicho de otra forma: en un período de 10 años, 94 de cada 100 fondos activos de gran capitalización en EE. UU. rindieron peor que el índice que intentaban superar.

¿Por qué es tan difícil ganarle al mercado?

Hay razones estructurales para este resultado, no solo mala suerte:

Los costos actúan como un lastre permanente. Un fondo activo cobra comisiones de gestión típicamente entre 0,5% y 1,5% anual o más. Un fondo índice puede costar 0,03% a 0,20%. En mercados donde los retornos promedian 7%–10% anual, esa diferencia de 1% anual compuesta durante 20 años es enorme. Para empatar al índice, el gestor activo tiene que superar al mercado antes de costos en ese mismo margen — todos los años.

El mercado ya refleja la información disponible. En mercados líquidos y ampliamente seguidos como el S&P 500, miles de analistas profesionales compiten por identificar las mismas oportunidades simultáneamente. Encontrar una ventaja de información sostenible es genuinamente difícil.

La persistencia del desempeño es baja. Los fondos que superan al índice en un año determinado no tienden a repetirlo de forma consistente. El inversor que elige al "ganador del año pasado" típicamente llega tarde.

El matiz importante: no todos los mercados son iguales

Los datos SPIVA y Morningstar también muestran que la gestión activa no pierde en todos los contextos. En mercados menos eficientes — acciones de pequeña capitalización, mercados emergentes, ciertos segmentos de renta fija — los gestores activos tienen históricamente más posibilidades de agregar valor, precisamente porque hay menos competencia informada y más oportunidades de ineficiencia.3

El debate activo-pasivo no tiene una respuesta universal para todos los activos. Lo que sí tiene es una respuesta bastante robusta para el inversor individual de largo plazo que quiere exposición a grandes mercados líquidos como el S&P 500 o los mercados europeos: los costos importan mucho, y la evidencia histórica favorece al índice.

Lo que Warren Buffett le dijo a sus herederos

El inversionista más famoso del mundo — cuyo historial supera al S&P 500 con un retorno compuesto de 20,1% anual entre 1964 y 2021 — dejó instrucciones escritas para el fideicomiso que administrará su herencia.5

No le dijo al fideicomisario que contratara a los mejores gestores activos del mundo. Le dijo: "Poné el 90% del efectivo en un fondo índice del S&P 500 de bajo costo. (Sugiero el de Vanguard.) Creo que los resultados a largo plazo de esta política serán superiores a los obtenidos por la mayoría de los inversores."5

La relevancia para un compañero de Indexa

Los ETF de índice que Indexa permite comprar son la materialización práctica de la filosofía pasiva: instrumentos que replican índices amplios — S&P 500, mercados europeos, índices globales — a costos que hoy son mínimos, accesibles desde Costa Rica sin necesidad de un patrimonio grande ni de un contacto en una firma de inversión.

La decisión de qué estrategia seguir — activa, pasiva, o una combinación — es siempre del compañero. Indexa opera bajo un modelo de ejecución únicamente y no recomienda estrategias de inversión. El post 32 explora en más detalle por qué los fondos activos tienden a perder contra el índice, con datos específicos por categoría.


Este artículo es informativo. No constituye asesoría de inversión.


  1. Fuente: Fama, E. F. (1970). "Efficient Capital Markets: A Review of Theory and Empirical Work". Journal of Finance, 25(2), 383–417. Disponible en: https://doi.org/10.2307/2325486 

  2. Fuente: Vanguard, "50 years. 50 facts. Indexing since 1976." — lanzamiento del Vanguard First Index Investment Trust el 31 de agosto de 1976, captación inicial de $11 millones. Disponible en: https://corporate.vanguard.com/content/corporatesite/us/en/corp/articles/50-years-50-facts-indexing-since-1976.html 

  3. Fuente: S&P Dow Jones Indices, SPIVA U.S. Scorecard — Year-End 2024. Resultados: 65% de fondos activos large-cap rindieron por debajo del S&P 500; en el horizonte de 15 años, ninguna categoría mostró mayoría de fondos activos superando al índice. Disponible en: https://www.spglobal.com/spdji/en/spiva/article/spiva-us/ 

  4. Fuente: Morningstar, U.S. Active/Passive Barometer — 2024. Solo 5,7% de fondos large-cap blend superaron a sus benchmarks pasivos en el período de 10 años. Referencia: InvestmentNews, "Active funds still struggling against passive peers, Morningstar says" (marzo 2025). Disponible en: https://www.investmentnews.com/etfs/active-funds-still-struggling-against-passive-peers-morningstar-says/259668 

  5. Fuente: Berkshire Hathaway, Carta Anual a los Accionistas 2013 — instrucciones de Warren Buffett para el fideicomiso de su herencia; datos de retorno compuesto de Berkshire 1964–2021. Disponible en: https://www.berkshirehathaway.com/letters/2013ltr.pdf