El post anterior explicó cómo se construye un índice ESG. Este aborda la pregunta que más le importa al compañero que considera usarlos: ¿la inversión ESG sacrifica retorno por principios, genera el mismo retorno, o genera más?
La respuesta honesta es que el debate no está cerrado — y las razones por las que no lo está son instructivas.
Lo que dice la evidencia académica a largo plazo
El meta-estudio más exhaustivo sobre el tema, publicado por Friede, Busch y Bassen en 2015 en el Journal of Sustainable Finance & Investment, analizó 2.250 estudios académicos sobre la relación entre ESG y desempeño financiero corporativo, cubriendo cuatro décadas de datos desde 1970 hasta 2014. El resultado: en el 62,6% de los estudios, una mejor calificación ESG correlacionó positivamente con mejor desempeño financiero de la empresa. En menos del 10% la correlación fue negativa; el resto fue neutral.
Una actualización de 2022 con datos de 2015 a 2020 encontró resultados similares.
Esto no significa que las empresas con mejor perfil ESG siempre generen más retorno bursátil. La relación entre desempeño financiero corporativo y retorno bursátil no es directa — los precios de las acciones incorporan expectativas, y si el mercado ya descuenta que las empresas ESG son más sólidas, ese beneficio ya está reflejado en las valoraciones.
Lo que pasó en la práctica entre 2020 y 2024
El período 2020–2021 fue favorable para las estrategias ESG: la exclusión de energía fósil y defensa, combinada con el boom de tecnología y energías renovables, produjo retornos superiores al benchmark en muchas estrategias ESG.
En 2022 ocurrió lo contrario. La guerra en Ucrania disparó los precios del petróleo y el gas, beneficiando enormemente al sector energético. Los fabricantes de defensa también subieron. Las estrategias ESG, que típicamente subponderan o excluyen estos sectores, quedaron rezagadas respecto al benchmark ese año.
Los datos de Morningstar para fondos ESG de gran capitalización en EE. UU. ilustran este patrón:
- En el horizonte de 3 años (2022–2024), los fondos ESG tendieron a quedarse por detrás del S&P 500 — el efecto del año 2022 pesó en el promedio.
- En el horizonte de 5 años, el 60% de los fondos sostenibles quedó en la mitad superior de su categoría.
En 2025, la dinámica volvió a favorecer parcialmente a los emergentes: el iShares ESG MSCI EM ETF rindió 9,74% frente al 7,54% del benchmark de mercados emergentes de Morningstar.
El problema de la pregunta
El debate sobre si ESG "rinde más o menos" tiene un problema de base: no existe una sola estrategia ESG.
Como el post 42 explicó, hay índices ESG con exclusiones mínimas (que se parecen mucho al índice base), índices de mejor-en-clase (que excluyen el 50% peor de cada sector), e índices SRI muy restrictivos (que excluyen el 75% del universo). Sus retornos son distintos entre sí, y distintos al benchmark, de maneras que dependen del período analizado y del entorno de mercado.
Comparar "el retorno de ESG" con "el retorno del mercado" como si fueran categorías homogéneas es como comparar "el retorno de las acciones grandes" con "el retorno de las acciones pequeñas" — el resultado varía según el período y la metodología.
Lo que sí es claro
Las exclusiones son una apuesta sectorial implícita. Excluir energía fósil no es neutro — es una decisión de subponderar un sector que ha tenido años buenos y años malos. Esa decisión puede beneficiar o perjudicar el retorno dependiendo del ciclo.
El tracking error es real. Un índice ESG más restrictivo se diferencia más del benchmark. En períodos en que los sectores excluidos suben mucho, esa diferencia se nota negativamente. En períodos en que esos sectores caen, se nota positivamente.
A largo plazo, los costos siguen importando. Un ETF ESG de bajo costo (por ejemplo, con expense ratio de 0,10%–0,20%) tiene las mismas ventajas estructurales que un ETF de índice estándar frente a la gestión activa. La diferencia de retorno entre un ETF ESG de bajo costo y un ETF estándar equivalente suele ser pequeña en términos absolutos y difícil de atribuir exclusivamente a los criterios ESG versus variaciones de composición sectorial.
La pregunta que cada compañero debe hacerse
El debate sobre si ESG rinde igual o diferente al benchmark importa menos que la pregunta más honesta: ¿por qué querés usar criterios ESG?
Si la razón es puramente maximizar retorno, la evidencia no indica que ESG sea sistemáticamente superior. Si la razón es alinear el portafolio con valores personales o reducir exposición a sectores específicos, eso es una decisión legítima con implicaciones de retorno que conviene entender antes de tomar.
Ninguna de las dos respuestas es incorrecta. Pero mezclarlas — asumir que ESG maximiza retorno y alinea valores simultáneamente sin costo — es lo que genera expectativas que los datos no siempre sostienen.
Este artículo es informativo. No constituye asesoría de inversión.